Definición de Internet de las cosas

Durante los años recientes, hemos escuchado cada vez con más frecuencia el término de Internet de las cosas. Puede ser algo abstracto para muchos, pero al pasar los días se vuelve más popular. Es la tecnología de la información más avanzada hasta el momento. Con su nombre se trata de ilustrar la idea, objetos habituales enlazados a Internet. Pero eso no es todo, abarca la extracción, envío, recepción y procesamiento de información para así obtener resultados. Dispositivos electrodomésticos, piezas mecánicas, vehículos y otras herramientas se pueden conectar a Internet y trabajar dentro de un sistema inteligente.

Muchos estudios han determinado que el ser humano puede tener alrededor de 4000 objetos codificables aproximadamente. Esto indica que en un futuro cercano podríamos vivir rodeados de aparatos conectados a Internet pudiendo seguirles los pasos. Es un avance tecnológico que promete crear un entorno más eficiente, controlable y cómodo. Para conocer un poco más sobre el Internet de las cosas te invitamos a seguir leyendo el artículo. Probablemente quedarás cautivado y te unirás, más, a la tecnología para sacarle provecho.

¿Qué es el Internet de las cosas?

Internet de las cosas

Imágen proporcionada por: pixabay.com

Probablemente, la mejor definición de Internet de las cosas seria, incorporación de objetos o dispositivos cotidianos a una red digital que se vale del Internet. Los objetos deben contar con hardware especializado que les permita la conexión a Internet y la programación de acciones específicas.

Este vínculo avanzado de los dispositivos abarca una abundante gama de protocolos, dominios y aplicaciones. Los dispositivos serán independientes de los humanos para gestionar sus acciones. Solo con ayuda de identificadores incorporados, podrán transferir los datos necesarios a través de la red. Por consiguiente, los usuarios podrán controlar y manejar de manera remota, desde cualquier parte del mundo, todos los dispositivos. Algunos de los ya implantados son sensores de proximidad, termostatos, electrodomésticos e incluso vehículos.

Historia del Internet de las cosas

Es necesario saber que los fundamentos de esta tecnología surgieron hace unos treinta años. La idea de tener un hogar inteligente fue un fuerte punto de partida.

Luego de la llegada del Internet se empezaron a realizar los diferentes estudios. Para el año 1990 se diseñó la primera tostadora con conexión a Internet. A ella le pudieron configurar los tiempos de encendido y apagado. Este hecho abrió el portal a la posibilidad de interconectar y automatizar objetos para controlarlos.

Fue, entonces, en ese mismo año que se realiza una conferencia con pioneros de la tecnología. Allí Kevin Ashton, menciona la idea del Internet de las cosas por primera ocasión. Su fundamento fue que los seres humanos tienen tiempo limitado para realizar captura de datos reales. Además, existía la necesidad de que los ordenadores pudieran recopilar datos sin la ayuda del humano.

Este pronunciamiento dio paso a varios acontecimientos y creaciones importantes en la actualidad. Entre ellos el diseño del Protocolo de Internet versión 6 (IPv6) con el cual se identifican las direcciones lógicas. A pesar de que ya existía IPv4, es una necesidad la nueva versión, debido al incremento de dispositivos conectados a Internet. Según la empresa CISCO, para el 2013 había unos 1000 millones conectados.

¿Para qué sirve el Internet de las cosas?

El propósito principal de este concepto, es hacer el día a día más cómodo y seguro. Gracias a los avances, el objeto que menos imaginemos puede conectarse a Internet para intercambiar y renovar datos con servidores. Si cuentan con el hardware adecuado, puedes localizarlos a través de la red desde cualquier lugar donde estés. Adicionalmente, puedes manipular el entorno.

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Es común utilizar el Internet de las cosas para medir parámetros como energía, temperatura, proximidad, humedad, entre otros. Todos estos datos los podemos visualizar desde dispositivos móviles y en función de ellos, alterar el comportamiento de las cosas. Por ejemplo, puedes encender y adecuar la temperatura del aire acondicionado desde tu teléfono inteligente, con anterioridad.

¿Cómo funciona el Internet de las cosas?

La base de esta tecnología son los sistemas embebidos, es decir, circuitos o chips construidos para cumplir labores específicas. En realidad, no existe un tipo de objeto específico que se conecte. Se les clasifican como sensores y objetos que ejecutan acciones operativas, o pueden realizar ambas funciones a la vez.

Sin importar el escenario, el principio es igual, poder operar de modo remoto. Los objetos conectados a Internet poseen una dirección IP mediante la cual son accedidos. Se les asignan instrucciones y pueden guardar datos en servidores externos.

Características del Internet de las cosas

Existen ciertas características relacionadas con la nueva tecnología que se deben tener en cuenta. Lo ideal es diseñar e implantar de la mejor forma los dispositivos.

Combinación de Hardware y Software

Es en este proceso donde se produce la innovación. Existen algunos productos que funcionan en conjunto con un teléfono inteligente u ordenador, en quien delegan las tareas. En cambio, otros son construidos con la suficiente potencia como para realizar tareas de cómputo por sí mismos.

Conectividad

De ella depende la compatibilidad y acceso a la red de los dispositivos, sin importar el medio que le rodea.

Sensibilidad

Los aparatos deben proporcionar y reflejar un conocimiento verdadero del mundo físico a los usuarios. Si es posible, tanto como los sentidos humanos.

Energía

Sin energía, los dispositivos no funcionan y no es una opción viable adaptarles baterías a todos. Solo la consumiría quien posea la batería, lo que representa un reto para el mundo inteligente que se avecina.

Aplicaciones del Internet de las cosas

internet de las cosas

Imágen proporcionada por: pixabay.com

Es probable, que el Internet de las cosas se encuentre aún en etapa de crecimiento. Eso no quiere decir que esté fuera de nuestras vidas. Poco a poco ha ido encontrando su lugar y mercado. Algunas aplicaciones las encontramos en los hogares inteligentes, que hasta ahora es la más popular y accesible. No se quedan atrás los sectores industrial, manufacturero y agricultor, quienes han mejorado tiempos de proceso, seguridad e incidencias.

Además, tiene potencial para ayudar a transformar ciudades completas, resolviéndoles problemas a los ciudadanos a través de los sensores. En realidad, las oportunidades de mejora son infinitas. Cada vez se hace escuchar más el Internet de las cosas por su conjunto de aplicaciones, en los distintos sectores. Desde las aplicaciones para el hogar, comercio, industria y hasta el sector de salud. Su crecimiento va en ascenso y para este año se predice que muchos millones, de dispositivos, estarán conectados.

Creado por: elsignificadode - 13th marzo, 2018
Modificado el 27th marzo, 2018
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